Nuestra sociedad global actual presenta un grave problema, que tiene una única solución pero que parece ser un sueño de opio: la pobreza.
Cada minuto que pasa mueren personas de inanición o simplemente porque no tienen el medicamento necesario para combatir alguna enfermedad. A todo esto, los ricos de la casa utilizan sus tarjetas de crédito ilimitadas para comprar armas y jugar a la guerra, pudiendo en vez comprar comida y financiar programas de ayuda social.
Parece mentira, pero hoy varios miles después de varios miles de años, no hemos aprendido que el hombre es la única especie que mata a los de su clase por gusto, y aún asà seguismos peleándonos por estupideces.
Cuando aprendamos a ayudarnos los unos a los otros, y a comprender que todos somos iguales, ese dÃa el mundo dará un giro de 180 grados y volveremos hacia el horizonte del bienestar, de lo contrario, seguiremos viendo a personas sufrir, mientras que nuestros hermanos inocentes va a la guerra caprichosa de unos cuantos.
